Dios, solamente por su gracia y por su amor soberano y omnipotente, me ha llevado a arrepentirme de mis pecados y creer en Jesucristo, confiando sólo en Él como mi Salvador y Señor. Como alguien que ha sido bautizado como creyente en Cristo, deseo unirme a esta familia de la iglesia. Por lo tanto, yo entro en una relación de pacto con los miembros de esta iglesia. En dependencia humilde del Espíritu Santo, me esfuerzo para procurar lo siguiente:
(1) Reunirme en todos los servicios del Día del Señor, en cuanto el Señor me conceda la oportunidad, para servir y glorificarle a Él en Su adoración, para la edificación de unos a otros y trabajar juntos por el bien de Su iglesia.
(2) Guardar diligentemente la verdad, la defensa de la norma de las sanas palabras registradas en la Escritura y en nuestra Confesión de Fe.
(3) Buscar sinceramente el rostro de Dios en oración tanto privada como corporativa por el placer de Su presencia, las necesidades de los santos, para la limpieza personal y corporativa del pecado y la santidad en nuestro camino de santificación, y por un avivamiento personal y corporativo como Él quiera darlo.
(4) Evitar la participación en cualquier sociedad secreta que viola las Escrituras o nuestra Confesión de Fe
(5) Apoyar de todo corazón, el amor y el cuidado de los miembros y ministerios de la iglesia, ofreciendo: mis oraciones, mis donaciones financieras de los diezmos y las ofrendas y mi servicio.
(6) Dar testimonio con valentía del Señor Jesucristo, viviendo una vida transformada y proclamando el evangelio según el Señor guíe mis pasos
(7) Procurar activamente la santidad personal ante Dios en el cumplimiento del gran mandamiento - amar a Dios sobre todo y a mi prójob como Cristo nos ha amado
(8) Promover la unidad de la iglesia, siendo un pacificador con todos en el cuerpo de Cristo
(9) Seguir con respeto a los ancianos y otros líderes de esta Iglesia, confiando y apoyando su liderazgo a medida que seguimos a Cristo
(10) Una sumisión humilde a la disciplina de la iglesia, arrepintiéndome con toda gracia cuando se me confronte con mi pecado personal, y restaurando amorosamente a aquellos que sean enredados con el pecado personal si ellos deben arrepentirse
(11) Ser activo en la obra de los ministerios de la iglesia local, a menos que providencialmente sea obstaculizado
(12) También me propongo mantener la devoción familiar y privada, y si Dios me ha dado hijos, criarlos de acuerdo a la Biblia, caminar con cuidado en el mundo, ser justo en mis tratos, fiel en mis compromisos, y de una conducta apropiada, evitar el chisme, no hablar lo que es malo, evitar la ira injusta, abstenerme de toda forma de actividad que deshonre a mi Señor Jesucristo, que haga tropezar a un hermano en la fe o sea de tropiezo para llevar un alma a Cristo, ser celoso en mis esfuerzos por promover la causa de Cristo nuestro Salvador, y para darle preeminencia en todas las cosas.
(13) También me propongo proteger la estructura bíblica de la familia y la santidad de la vida, afirmando que el matrimonio es entre un hombre y una mujer unidos por Dios, que el hombre no lo debe separar.
(14) Me propongo además de animar a mis hermanos en la bendita esperanza del regreso de nuestro Señor, cuidarnos los unos a los otros en amor fraternal, recordarnos unos a otros en la oración, ayudarnos mutuamente en la enfermedad y la angustia, cultivar la identificación cristiana en los sentimientos y la cortesía en la forma de hablar, a ser tardos para ofendernos, pero siempre listos para la reconciliación.
(15) Yo, además, me propongo que si me mudo de este lugar, voy a buscar lo más pronto posible otra iglesia de la misma fe y práctica, para reunirme y en la que se pueda llevar a cabo el espíritu de este pacto y otros principios de la Palabra de Dios.
Este pacto lo hago en la presencia de Dios Todopoderoso, que escudriña todos los corazones, con una verdadera intención de cumplir con mis obligaciones, sabiendo que voy a responder en el último día, cuando los secretos de todos los corazones serán revelados. Yo humildemente le suplico al Señor que me fortalezca con su Espíritu Santo para este fin, y para Su gloria y honor.